Cerrar tu cuenta de apuestas: cómo hacerlo bien
Retirá tu saldo, resolvé los bonos activos y pedí el cierre desde el chat o desde la sección de cuenta. Guardá la confirmación escrita. Cerrar la cuenta no es lo mismo que autoexcluirte: si querés frenar el juego, usá la autoexclusión.
Si decidiste cerrar tu cuenta de apuestas, hacelo en orden para no perder saldo ni quedarte sin comprobantes. Cerrar no equivale a autoexcluirse, y esa diferencia importa.
Antes de cerrar tu cuenta
Retirá tu saldo primero, y usá los bonos o renunciá a ellos antes del cierre, porque los bonos activos suelen perderse. Descargá lo que necesites de tu historial de actividad y de tus movimientos, porque el acceso puede terminar con la cuenta. Si no completaste la validación, esperá los mismos controles que en cualquier retiro, así que empezá con tiempo. Quitá también los medios de pago guardados desde la sección de pagos.
Cómo cerrarla
- Buscá la opción de cierre en tu cuenta o pedila por el chat de soporte.
- Confirmá tu identidad si te lo piden.
- Guardá el mail o el mensaje de confirmación.
- Verificá que no queden retiros pendientes ni apuestas abiertas.
La confirmación es tu prueba de la fecha del cierre, así que guardala. Después no vas a poder ingresar, por eso conviene descargar todo antes de enviar el pedido. Si todavía tenés una apuesta abierta, dejá que se resuelva antes, porque la casa puede demorar el cierre.
Cerrar o autoexcluirte
Una cuenta cerrada suele poder reabrirse o reemplazarse con un alta nueva, así que cerrar no es la herramienta correcta si lo que querés es dejar de jugar. En ese caso, la autoexclusión bloquea el acceso por un plazo y no se puede revertir antes de que termine. Si solo dejaste de usar la cuenta, es una cuenta inactiva, que no hace falta cerrar, aunque cerrarla es lo más prolijo. La casa puede conservar algunos registros por obligación legal, así que consultá qué guarda y por cuánto tiempo.
