Edad mínima para apostar online: 18 años y controles
La edad mínima para apostar online es de 18 años. Las casas autorizadas comprueban tu edad con el DNI al registrarte y no deben aceptar menores. Si un menor juega con la cuenta de un adulto, la casa puede cerrarla. En casa, cerrá sesiones, no guardes medios de pago y usá controles parentales.
La edad mínima para apostar online es de 18 años. Así lo indican los sitios oficiales de la Lotería de la Ciudad y del Instituto de la Provincia de Buenos Aires, y las casas autorizadas deben controlarlo.
Cómo se controla la edad mínima para apostar
En el registro, la casa compara la fecha de nacimiento con tu DNI, y en la validación una foto del documento y una selfie confirman que sos la persona del documento. Más adelante puede volver a pedirte el documento si algo no coincide. La fecha que escribís no prueba nada y el documento sí, por eso el control no es una sospecha sobre vos, sino una protección para los menores. Tenés que haber cumplido los 18 antes de registrarte: la edad se cuenta desde el cumpleaños, y el permiso de los padres no cambia la edad mínima. Las normas nacionales de publicidad, además, prohíben la participación de menores en los avisos.
Qué pasa si un menor intenta jugar
- La casa no debería aceptar el registro.
- Si usa la cuenta de un adulto, la casa puede cerrarla y retener el saldo.
- Quien prestó la cuenta es responsable ante la casa y puede tener consecuencias.
Los menores pueden ver sitios de apuestas, pero no deberían poder registrarse ni jugar. Un sitio que acepta menores incumple las reglas y no es seguro, y podés denunciarlo en los canales oficiales.
Cómo proteger a los menores en casa
Los chicos usan los celulares de los adultos, y por eso conviene reforzar la protección. Cerrá la sesión de las apps y los sitios de apuestas cada vez que termines, no dejes guardados contraseñas ni medios de pago en dispositivos compartidos y activá los controles parentales del celular, la tablet y la compu. Hablá del tema con ellos, sin retos y con preguntas abiertas, porque hablar sin retar abre más puertas que prohibir.
Las señales de alerta son cargos que no reconocés, chicos que te piden tu DNI o tus datos de acceso y apuestas en tu historial que vos no hiciste. Si un chico usó tu cuenta o tu tarjeta, cambiá la contraseña, avisá al banco y a la casa, y actuá rápido y sin retos, porque lo importante es cuidarlo.
